Lulu y la Puerta Secreta

Todo empezo porque se me cayo un crayon detras de la estanteria. Lulu fue a buscarlo — es asi de servicial — pero no volvio.

Mire detras de la estanteria y vi algo que nunca habia notado: una puertita. Estaba pintada del mismo color que la pared, por eso nadie la habia visto. Era tan pequeña que solo una perrita podia pasar.

"Lulu?" la llame.

Escuche un ladrido amortiguado del otro lado. Sonaba... esponjoso.

Empuje la estanteria (estaba pesada, pero soy fuerte) y me meti por la puertita. Del otro lado habia un mundo hecho completamente de almohadas.

El piso eran almohadas. Los arboles eran almohadas. Las nubes eran — adivinaste — almohadas. Todo era suave y blandito y olia a ropa limpia.

Lulu ya estaba revolcandose en un monton de flores-almohada. Su cola iba tan rapido que basicamente era un helicoptero.

"Este es el mejor lugar del mundo," dije.

Exploramos por lo que parecieron horas. Encontramos un castillo de almohadas con un puente levadizo de almohadas. Conocimos a un gato-almohada que ronroneaba como una lavadora. Subimos una montaña de almohadas y nos deslizamos por el otro lado.

Desde la cima de la montaña, podia ver un oceano de almohadas. Las olas eran lentas y suaves y hacian un sonido gentil. Lulu les ladro. Ellas le respondieron.

Cuando nos dio hambre, encontramos un arbol-almohada con frutas de malvavisco. (El mundo almohada tiene los mejores snacks.)

Al final, encontramos el camino de vuelta a la puertita. Nos metimos, y empuje la estanteria de vuelta. Lulu tenia una pluma de almohada pegada en la nariz.

A veces en la noche, escucho un sonido pequeñito detras de la estanteria. Creo que el mundo almohada nos extraña.

Vamos a volver pronto. Lulu ya sabe el camino.

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